dilluns, 31 de gener del 2011

Wilfred Thesiger, hombre hecho incongruencia

La obra del periodista vizcaíno Manuel Leguineche es una biografía del personaje Wilfred Patrick Thesiger. 
Publicada en 2004 bajo la editorial Seix Barral, está dividida en treinta y cuatro capítulos en los que se desnuda al mítico explorador británico. Desvelando vivencias, hazañas, pensamientos y motivaciones del “primer viajero del siglo XX”. 


Al iniciar del libro, el autor, se compadece por la muerte del explorador. Por un lado porque éste fue y es, un referente para todos aquellos intrépidos viajeros que ven el mundo como un enorme paisaje lleno de riquezas naturales y culturales; y por otra parte, porque una de sus frustraciones personales fue no poder citarse con él para mostrarle la biografía que le había dedicado. Poco antes de que Leguineche viajara a Londres para entrevistarse con W. Thesiger, éste murió a la edad de noventa y tres años. 

Manuel Leguineche goza de un reconocimiento público por su larga trayectoria como periodista, de cuyos trabajos periodísticos se destacan sus experiencias en conflictos armados como Argelia, Vietnam, Líbano, etc. Además de por ser fundador de la agencia de noticias Colpisa y Fax Express. Un prestigio social en el que también han influenciado sus libros, y por supuesto por su peculiar manera de emplear la lengua de manera fluida y pasional. 
Apasionante narración con la que el lector acabará admirando tanto al “legendario” explorador, como al paisaje que lo hechizó. 


Sir Wilfred Thesiger puede parecer un hombre incongruente. 
Nació en Addis Abeba (Etiopía), en el seno de una familia británica bien posicionada. Recibió una educación envidiable en los mejores colegios y universidades de Gran Bretaña. Pero como si la tierra que lo vio nacer le llamara, pasó sus mejores años en África. 
Clasificado como patriota acérrimo, enamorado de su país y su tradición, escogió sentirse libre en un territorio árido, desértico y tremendamente duro. Esas condiciones climáticas y “sus” tan admirados beduinos lo sedujeron de tal modo que vivió como si una de sus gentes se tratara. 
Entonces, la incongruencia existe por el hecho de nunca llegar a renegar de Gran Bretaña. El gentleman criticó innumerables veces las atrocidades que la humanidad –europea, principalmente- estaba realizando en el llamado Territorio Vacío, y denunció las consecuencias negativas de los avances tecnológicos del mundo moderno, en relación con aquellos lugares tachados de no civilizados. Pero al mismo tiempo, parece que en cierto modo, Wilfred Thesiger, quisiera obviar las aniquilaciones que sus compatriotas hicieron en los pueblos que colonizaban, sometiéndoles a servirles de materias primas y a destruyendo sus tierras y tradiciones por el simple hecho de haberlos invadido. 
Fue responsable de algunas declaraciones como: ¿Qué derecho tenemos a destruir esas civilizaciones que florecieron durante cientos y cientos de años, a imponerles nuestra cultura? 
Pero a pesar de su posicionamiento anti-modernidad, sirvió con mucho orgullo a su país en la Segunda Guerra Mundial y finalmente decidió acabar sus días con todas las comodidades, que el mundo moderno le ponía a su disposición, en la capital de su país, Londres.